El desafío financiero que enfrentarán las MiPymes en 2026
La liquidez inmediata se convierte en el factor decisivo para que las MiPymes superen este cierre de año e inicien el siguiente con estabilidad financiera.
En un año que ya venía marcado por costos crecientes, márgenes estrechos y ciclos de pago cada vez más extensos, diciembre se consolida como el mes que más presión ejerce sobre la caja de las empresas colombianas, y el que determinará la estabilidad financiera con la que los negocios enfrentarán el Q1 de 2026.
El panorama es especialmente desafiante para las MiPyme. La inflación anual del 5,51 % registrada en octubre (DANE) elevó los costos de insumos, logística, servicios y energía, mientras que el acceso a crédito sigue siendo limitado por las condiciones actuales del mercado. En noviembre y diciembre de 2025, el Banco de la República mantuvo su tasa de interés de política monetaria en 9,25 %, un nivel que continúa presionando los costos de financiación para las empresas y reduce su capacidad de maniobra.
A este panorama se suman factores propios de la temporada: sectores como comercio, logística y manufactura reciben buena parte de sus pagos después de diciembre, lo que agrava el descalce entre producción, ventas y recaudo.
Un doble golpe: más gastos, menos liquidez
Diciembre coincide con uno de los picos más altos de obligaciones financieras: pago de primas, incremento de inventarios, ajuste de cuentas con proveedores, gastos administrativos, cierres contables y preparación para reportes fiscales entre enero y mayo.
Es un mes de mayores ventas, sí, pero también uno en el que las empresas deben invertir más capital en operación antes de ver el retorno. El resultado es menos liquidez disponible y más compromisos que atender.
“2025 ha sido un año de márgenes más ajustados y ciclos de pago más largos. En diciembre esta realidad se amplifica: es cuando más dinero sale y, paradójicamente, cuando más se retrasan algunos ingresos, especialmente para las compañías que le venden a otros negocios. Por eso la liquidez inmediata dejó de ser operativa y se volvió totalmente estratégica”, afirma Nicolás Villa, CEO y cofundador de Platam.
Saldos por cobrar que se mueven lento y un 2026 que exigirá más
El sector financiero reporta un aumento en los atrasos de pago entre empresas durante el segundo semestre, especialmente en facturas que superan los 60 y 90 días en varias industrias. Para las Mipymes, que dependen del ciclo de caja para sostener su operación, esta tendencia genera un efecto dominó: retraso en pagos internos, necesidad de renegociar plazos y mayor exposición a tensiones financieras al inicio del próximo año.
“La salud financiera del Q1 de 2026 se juega en diciembre: las empresas que entren con liquidez limitada enfrentarán mayores riesgos operativos, menos capacidad de reacción y decisiones empresariales condicionadas. En Platam hemos visto cómo este contexto disparó la demanda por soluciones flexibles como nuestras líneas rotativas, que van desde $500.000 hasta $60 millones, y en donde las hace evaluaciones de cupo se basan en ventas reales, no en historial crediticio”, continúa Villa.
Liquidez inteligente: la apuesta que crece entre las MiPymes
Frente a este escenario, las compañías están acelerando su adopción de soluciones flexibles que les permitan anticipar ingresos, proyectar caja con precisión y operar con mayor estabilidad. En ese frente, Platam ha registrado un crecimiento relevante en el uso de sus herramientas de liquidez basadas en datos y modelos propios de análisis de riesgo, que permiten a las empresas liberar flujo sin depender de procesos lentos, documentación excesiva o esquemas rígidos de financiación.
“La clave no es solo ayudar a las compañías a atravesar diciembre. Nuestro enfoque es que inicien 2026 con solidez, sin rezagos y sin tener que frenar operación o crecimiento por falta de caja. Cuando la liquidez se gestiona con tecnología y análisis, se convierte en una ventaja estratégica real”, puntualiza el CEO y experto en finanzas.
A la fecha, la fintech ha acompañado más 1500 Mipymes y movilizado más de USD 30 millones en liquidez. El mensaje es claro, las MiPymes no buscan solo capital, buscan predictibilidad. Necesitan saber con exactitud cuándo van a tener liquidez, cómo proteger sus ciclos de pago y cómo evitar estrés financiero en los primeros meses del año.
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