"#RetoIluminaColombia 2.0" vuelve a impulsar comunidades

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"#RetoIluminaColombia 2.0" vuelve a impulsar comunidades

¿Qué pasa con una batería de carro eléctrico cuando deja de mover un vehículo? Volvo la convierte en energía para comunidades rurales a través de la segunda versión del #RetoIluminaColombia, una iniciativa que en 2025 llevó una nueva oportunidad a la ecoaldea Nashira, en el Valle del Cauca.

Mientras en las ciudades un corte de energía puede representar una interrupción de minutos u horas, en algunas zonas rurales de Colombia la falta de electricidad puede extenderse hasta 72 horas. Esta realidad fue el punto de partida para que Volvo Cars Colombia convirtiera una necesidad de la movilidad eléctrica en una oportunidad para generar impacto social: darle una segunda vida a las baterías en desuso de sus vehículos electrificados.

Como respuesta a esta problemática, Volvo Cars, marca representada por Astara en Colombia, amplió el #RetoIluminaColombia 2.0, una iniciativa que repotencia baterías que ya no funcionan para un vehículo y las convierte en sistemas de almacenamiento de energía solar destinados a comunidades rurales. El proyecto nació en 2025 y, en su primera versión, benefició a las mujeres de la ecoaldea Nashira, en el Valle del Cauca, permitiendo que su cocina comunitaria pudiera operar sin las limitaciones generadas por los cortes de energía.

En entrevista con Ángela Bolívar, gerente de Mercadeo de Volvo Cars Colombia, afirma que el proyecto representa una forma de llevar los pilares de la marca a una realidad concreta. “Queríamos que los pilares de Volvo dejaran de ser un discurso y se convirtieran en acciones concretas para construir país”, explica.

La ejecutiva señala que, aunque Volvo es una marca con casi 100 años de historia y reconocida globalmente por su seguridad, en Colombia todavía existe el reto de fortalecer su posicionamiento. Por eso, la estrategia de mercadeo ha buscado que conceptos como seguridad, sostenibilidad y poner a las personas en el centro no se queden únicamente en campañas publicitarias, lanzamientos o eventos.

Nos preguntamos cómo hacer para que esos pilares realmente resonaran un poco más en Colombia y la gente pudiera entender y acercarse a la marca. Así decidimos hacer marketing con propósito, donde esos pilares se vuelvan tangibles y, al mismo tiempo, podamos ayudar a construir país

Cuenta Bolívar.

De una batería a una solución energética

El origen del proyecto estuvo precisamente en una batería que ya no podía utilizarse en un vehículo. En lugar de enviarla directamente a reciclaje, Volvo encontró junto a su aliado Dynamo una posibilidad para extender su vida útil.

“En vez de decidir simplemente entregar la batería para que la reciclaran, coincidimos con una compañía que nos dijo: ‘Tengo este proyecto’. Y nosotros vimos una luz”, recuerda Bolívar.

La idea consistió en aprovechar la capacidad de estas baterías para almacenar energía solar. De acuerdo con la compañía, una batería puede tener entre 15 y 20 años de vida útil después de dejar de ser funcional para un automóvil, lo que abre una posibilidad para atender necesidades energéticas en territorios donde el acceso a la electricidad sigue siendo limitado.

En Colombia, el Plan Indicativo de Expansión de Cobertura (PIEC) de la UPME estima que 1,32 millones de hogares presentan déficit de energía y que más del 80 % de ellos se encuentran en zonas rurales donde la red eléctrica nunca llegó.

“Este puede ser o está siendo el futuro de las baterías en Colombia cuando ya no sirvan para un auto”, afirma Bolívar.

La segunda versión amplía el impacto

Para 2026, el #RetoIluminaColombia 2.0 amplió su alcance y pasó de beneficiar a una comunidad a trabajar en dos espacios con necesidades energéticas diferentes. Uno de ellos es la Institución Educativa de Desarrollo Rural La Selva, en Ginebra, Valle del Cauca, donde 30 estudiantes de primaria podrán contar con energía estable para continuar sus actividades académicas y acceder a herramientas tecnológicas que requieren electricidad.

El segundo es el comedor comunitario de Tienda Nueva, en Palmira, que brinda alimentación a más de 50 personas. En ambos casos, la energía va más allá de mantener encendida una bombilla: permite estudiar, conservar alimentos, fortalecer la seguridad alimentaria y generar mejores condiciones para las comunidades.

Esta es la segunda versión de un proyecto de largo plazo que tenemos, de un proyecto coherente. No es simplemente una acción de marketing. Esto nació como un proyecto que realmente nos inspira a seguir adelante

Explica Bolívar.

La primera experiencia también dejó aprendizajes sobre la importancia de involucrar a las comunidades. En Nashira, las mujeres beneficiarias comenzaron procesos de capacitación para aprender a cuidar los sistemas e incluso instalar este tipo de soluciones en otros territorios.

Esto es un proyecto que transforma realmente vidas. Es un aporte social que hacemos

Sostiene la gerente de Mercadeo.

Marketing con propósito desde Colombia

La iniciativa también representa una adaptación de los principios globales de Volvo a las necesidades particulares del mercado colombiano. Según Bolívar, mientras en países como Suecia las condiciones de acceso a la energía son diferentes, Colombia presenta retos específicos frente a los cuales la marca puede generar soluciones desde sus propios recursos y capacidades.

Por eso, el #RetoIluminaColombia 2.0 no busca quedarse en una entrega puntual. La compañía plantea el proyecto como una iniciativa de largo plazo que pueda continuar creciendo y eventualmente replicarse en otros mercados.

Hoy Volvo está revisando cómo esta iniciativa puede expandirse en países que se parezcan al nuestro. En Latinoamérica tenemos problemas muy parecidos. Claramente es un proyecto que Volvo quiere adoptar

Señala Bolívar.

La segunda edición del #RetoIluminaColombia 2.0 también amplifica su historia a través de contenidos como “El espejo de la luz” y “Retrato de la Luz”, con la participación de creadores y personalidades que cuentan las experiencias de las comunidades beneficiadas.

Así, una batería que dejó de mover un automóvil encuentra una nueva función: almacenar energía solar y mantener encendida una escuela, un comedor comunitario o los espacios de una comunidad rural. Para Volvo, es también una manera de llevar sus pilares de seguridad, sostenibilidad y cuidado de las personas a un terreno concreto: el de las necesidades que enfrenta Colombia.

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