Super Bowl: el papel del influencer marketing en el mayor evento mediático del año
Para la edición del próximo 8 de febrero, en la que se enfrentarán New England Patriots y Seattle Seahawks en California y que determinará al campeón de la NFL, se espera que más de 150 millones de personas vean el evento en todo el mundo.
El Super Bowl se ha convertido en uno de los eventos mediáticos más importantes del planeta, tanto por su capacidad de convocatoria como por las oportunidades que ofrece para la publicidad. Más allá del juego, es la vitrina elegida por grandes anunciantes para posicionar campañas que impactan a audiencias globales y que muchas veces marcan tendencias culturales. Sin embargo, no todas las marcas cuentan con los recursos para pagar espacios publicitarios de medio minuto a precios millonarios. Pero, ¿cómo lograr el mismo impacto mediático a través de una campaña de influencer marketing?
De acuerdo con datos de NBC Universal, la cadena encargada de la transmisión del Super Bowl, los espacios publicitarios de 30 segundos han alcanzado precios de hasta US$10 millones para la edición del próximo 8 de febrero, en la que se proyecta que más de 150 millones de personas vean el evento en todo el mundo.
Karen Carreño, CEO de Match Agency, organización de influencer marketing en América Latina, señala que en la actualidad, donde la audiencia ya no solo consume televisión, sino que interactúa simultáneamente desde su celular, las redes sociales se han convertido en una “segunda pantalla” que acompaña minuto a minuto lo que sucede en el campo. Esta conversación paralela, hecha de reacciones, memes, análisis, clips y comentarios en tiempo real, amplifica el impacto del evento y abre una oportunidad única para que las marcas participen del momento cultural sin necesidad de comprar un espacio en la transmisión.
“A diferencia de un spot televisivo que ofrece 30 segundos estáticos, una campaña con creadores de contenido permite generar interacción antes, durante y después del partido. Los influencers pueden contextualizar, reaccionar, narrar, reinterpretar y viralizar momentos clave del Super Bowl, conectándose con sus comunidades de forma auténtica. No se trata de replicar un anuncio, sino de integrarse a la conversación pública con el lenguaje nativo de cada plataforma”, puntualiza Carreño.
Asimismo, la directiva resalta que la inmediatez es fundamental. Ya que en un evento como el Super Bowl, donde todo ocurre en segundos, la selección de creadores debe asegurar perfiles capaces de producir contenido ágil, relevante y oportuno. La curaduría correcta puede lograr que una marca esté presente en el instante preciso en que la cultura digital estalla, un privilegio que ni siquiera todos los anuncios televisivos garantizan.
Además, las marcas pueden rastrear en tiempo real indicadores como visualizaciones efectivas, engagement, clics, tráfico generado, conversiones y hasta ventas directas atribuibles a cada creador. Asimismo, la conversación social generada por influencers prolonga la vida útil de la campaña más allá del momento del evento y permite analizar el impacto cultural con herramientas de escucha social.
“El Super Bowl seguirá siendo el escaparate publicitario más prestigioso del mundo, pero hoy la conversación ya no depende únicamente de lo que sucede en televisión, también se juega en las manos de los creadores y en las pantallas de millones de usuarios conectados”, agrega Karen. En este nuevo escenario, la influencia dejó de ser un asunto de inversión para convertirse en un ejercicio de estrategia, relevancia cultural y conocimiento del comportamiento digital.
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